¡Basta Ya de Hipocresía!
Vivimos en una época donde la moral se mide en hashtags y la empatía se expresa con un emoji. Desde la distancia cómoda de nuestras pantallas, nos proclamamos defensores de causas que no comprendemos, aplaudimos discursos que no analizamos y sentimos que cumplimos con el deber ético con solo compartir una historia en Instagram.
